Inocencia, o verdad a la primera luz (de 14watts)

En Africa las cosas son reales cuando sale el sol, al amanecer, cuando la inocencia de nuestros ojos todavía tiene la sábana puesta y lo salvaje del entorno es original.

Aquí, la fuerza se engrandece y la pipa de la paz hace que vea un paraíso. Pero es apenas el amanecer. Como todo en la vida, como un niño...

El resto, en la oscuridad, es como para que el gusanillo que llevamos dentro nos cante “John, el Ezquizofrénico” de Calle 13.
-o-
Igual que el otro domingo en el que escribí sin pensar mucho, hoy que escucho un mix de Soda, Draco y Aterciopelados me estoy dejando llevar antes de que la luna haga sus 180 completos. La antorcha debe permanecer encendida.
-o-
Esta semana tengo de nuevo un largo viaje, y la que sigue también. (Qué vaina!)
Y mañana debo planificar los de diciembre.
-o-
Llevo semanas pensando en escribir sobre gender balance, sobre mi experiencia viendo como proyectos se planifican y se desaparecen con un soplido de un presidente, sobre como es dormir bajo un mosquitero en África, sobre la crema Sammy (¡qué risa cuando el pana dice que no ta blanco parejo!)... Hoy me da con preguntarle a Timoteo que haga uno de sus posts sobre las manchas a las que llamamos “paño”...
-o-
Quisiera invitar a un brunch con el Dr. Strangelove y el Dr. Malito y preguntarle que piensan de los albinos y saber si son vegetarianos.
-o-
Y que un día como mañana, en la mañana, lunes, ella respire al lado. Y ver la verdad del mundo grabada en la piel fresca de mañana.

Comentarios

Entradas populares