julio 11, 2009

Centroamérica y el Caribe los más felices: el índice del Mundo (in)Feliz

Mapa a colores del HPI(wikipedia)

Generalmente, si alguien me pregunta qué espero de la vida mi respuesta es “ser feliz, vivir bien”.

Cuando me enteré que República Dominicana era el segundo país más feliz del mundo, me puse contento. Uno lee y oye tanto de los países desarrollados que por fin me sentí bien de estar en el tope de una lista que no sea mala. Al descargar el reporte “Happy Planet Index” (HPI) y verlo con atención me di cuenta que no es sólo son Costa Rica o RD los más felices. De los 10 primeros países en la lista, 9 son de la zona Centroamérica y del Caribe –o están bien pegaditos en la zona.

El HPI es un índice que refleja la “felicidad” de los países según la esperanza de vida, el grado de satisfacción y el consumo ecológico. Un approach diferente al del HDI de las Naciones Unidas. El informe reconoce que el HPI depende de la credibilidad de los datos usados para compilar –estos incluyen datos de las mismas Naciones Unidas y de una encuesta Gallup World Poll. También, el mismo informe recomienda que los resultados deberían leerse en un modo regional o sub-regional para entender las diferencias de satisfacción.

Y precisamente el informe hace un aparte para explicar escuetamente por qué Latinoamérica, y en especial la zona de Centroamérica y el Caribe, están en el tope de la lista. Las razones son:
  • Las aspiraciones personales son relativamente inmateriales en comparación con otros países.
  • Los valores hacen que las personas se preocupen mucho más por los amigos y familia (que por trabajo).
  • Esos valores y aspiraciones mantienen una variante de “capital social” más unido.
  • La situación industrial de nuestros países no genera gran contaminación per cápita.

Con lo que he podido ver fuera de mi isla, me he dado cuenta que el lamento del dominicano no llega a un nivel existencial –que pudiera llevar al suicidio. Las quejas de vida de los italianos, alemanes, finlandeses, españoles llega a niveles que me han dejado sin respiro. Puede ser porque nunca me he quejado así, pero todos ellos viven en sistemas organizados (que si no trabajas el estado te da dinero para vivir, seguro médico y asistencia social) y yo no. Tener esos beneficios no les reduce las preocupaciones y siguen tensos como un chivo que ve de frente el palo a dar.

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el dominó, el romo , el chimi y el colmadón: parte de los medios de relajación del dominicano

La prensa dominicana mostraba el rechazo de algunos ciudadanos ante el ranking HPI del país. Pero en sí mismo el reporte admite que será blanco de críticas –este es el segundo reporte de HPI– y recomienda como interpretarlo para no caer en simplismos.

Expuesto en modo sutilmente burdo se puede entender cómo la ansiedad por querer más y más, una continua inestabilidad política y una gran industria contaminante afectan el sentimiento de satisfacción de un país, y como esto marca regiones; cómo la salud social y mental de las personas es afectada por la presión de tener más ingresos (un GPD per cápita más alto) y por la generación de CO2 (ya sea incluso por elección de otros).

El “living better using less” es una formula citada, y no es difícil de entender: eficiencia de satisfacción con una reducción de gasto de recursos (especialmente económicos y ambientales).

Living better = (long healthy lives * satisfaction) / resources consumed

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EL MANIFIESTO POR UN PLANETA FELIZ:
10 PASOS PARA UN BIENESTAR SOSTENIBLE

Aunque suene como una nueva lista de MDG’s, aquí 10 pasos para que el mundo sea más feliz según HPI 2.0:
  1. ELIMINAR LA POBREZA EXTREMA Y LA HAMBRUNA. Los países desarrollados deben reconocer que aumentar la riqueza material no lleva a mayor felicidad, y que la pobreza que hay en sus propios países impide la buena vida individual y de familia.
  2. MEJORAR LOS SERVICIOS DE SALUD.
  3. ELIMINAR O REDUCIR LA PRESIÓN DE LAS DEUDAS en los países subdesarrollados para priorizar un estándar mínimo de vida.
  4. CAMBIAR LOS VALORES, alejándonos del individualismo y el consumismo hacia la interacción social.
  5. PROMOVER LA VIDA CON SIGNIFICADO desde las políticas nacionales hasta las acciones del sector privado.
  6. FORTALECER LA PARTICIPACIÓN SOCIAL Y LA BUENA GOVERNANZA.
  7. IDENTIFICAR LOS LÍMITES AMBIENTALES Y AJUSTAR LAS POLÍTICAS ECONÓMICAS A ESTOS.
  8. DISEÑAR SISTEMAS QUE CONTROLEN EL CONSUMO Y LA PRODUCCIÓN, como la tasación ecológica de bienes y servicios.
  9. Trabajar más seriamente para REDUCIR EL CAMBIO CLIMÁTICO.
  10. MEDIR LO QUE IMPORTA verdaderamente, no sólo el crecimiento económico.

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carajitos contentos frente a una cámara fotográfica

Desde el nivel micro, el de un individuo en un mundo repleto de contextos y gente, lo que me anima el reporte del HPI 2.0 es a transmitir –o seguir transmitiendo– a las personas a quienes toco que la “felicidad” o el ánimo que siento cada día se puede contagiar, y que no es como la gripe AH1N1, que es bueno sentirse bien. Y tal vez, la curiosidad emocional del receptor le haga visitar mi tierra, y sea la parte económica el valor agregado.

julio 01, 2009

A falta de una polea - trabajo intensivo

El territorio apache de Goma nos recibió tranquilo mientras disfrazábamos nuestra diferencia racial entre los cientos que marchaban por la paz. En la frontera para entrar no hubo resistencia. Yo ya imaginaba pinchos de gorila con yuca, tal como había oído antes. Pregunté; la gente sonreía y decía que luego...

El luego nunca llegó, pero las calles alojaron nuestros pasos hasta el Estade des Volcans. Las calles daban la impresión estar muertas, igual que uno se puede imaginar la del cuento “La Mujer”, pero en realidad no lo estaban. Habían chivos que caminaban por su cuenta, y un hormiguero de camiones y vehículos de las Naciones Unidas.

A pesar de ser terreno de guerra, la economía sigue moviéndose a ritmo propio. Hay supermercados, bares y restaurantes pequeños. Gente que busca trabajo, y que detiene a cualquier extranjero para ver si puede conseguir algo.

En la gran avenida que cicatriza la ciudad, un edificio en construcción me mostró el contrato de falta de seguro contra accidentes. El contrato estaba firmado por una gran escalera llena de obreros que se pasaban mano a mano un cubo de concreto, con el fin de llevarlo al tope y hacer la losa de entrepiso-techo. Horas sobre la pendulante escalera, el ágrio sol y una muestra médica de salario al final del día...

Al regresar del otro lado de la frontera le pregunté a un amigo arquitecto congolés si no conocían una polea.

– No, eso es demasiado científico, eso es de blancos –me respondió.

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Con poco o nada de cabeza recordé el HIMO Approach (Haut Intensité de Main d’Oeuvre) que busca promoverse en RW. Este busca:
1. Crear empleos y reducir el desempleo rural
2. Crear infraestructura que es necesaria para el desarrollo rural
3. Proteger y conservar el ambiente
4. Demobilizar y reintegrar ex-soldados de la guerra
5. Incrementar los beneficios y la compra-venta local en las zonas rurales

Los contratos de construcción en RW generalmente incluyen este concepto, pero su aplicación-medición real es vaga. Sin duda el empleo de mano de obra local es obligatorio: no hay otro tipo de mano de obra on-site. Los beneficios de largo plazo para las comunidades rurales son las infrastructuras. La integración de personas “extrañas” es muy difícil de medir, pero la campaña de integración a nivel nacional es grande. Los beneficios comerciales para las comunidades aún son limitados por la escala de la economía existente.

El proceso de desarrollo marcha a un paso lento. Sin embargo, en un país con tan alta densidad poblacional y una organización política como esta, no faltará mucho para que las perspectivas de los jóvenes rurales cambien a un modo más “urbano” o “suburbano”. Entonces el HIMO Approach entrará en un letargo del que habrá que salir con otro Approach más ligrado a los objetivos nacionales de desarrollo y educación.