enero 29, 2010

featuring Cristabel Sosa: Salud mental y política


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Cristabel es sicóloga clínica y una amiga de viejos tiempos. Actualmente trabaja como Encargada de Proyectos e Investigación en la Secretaría de Salud Pública Dominicana, donde la pasa entre proyectos y estadísticas. De aparente volatilidad, Cristabel es una persona de gran valor humano con una colección experiencias de coordinación para organizaciones como Global Village, International Youth Initiative y Oxfam.

¿Cómo se coopera local e internacionalmente en RD para promover la salud mental? ¿Quienes son los principales actores?
A nivel gubernamental, la cooperación internacional consiste en apoyo financiero, formación de recursos humanos en áreas especiales de salud mental e intercambio de mejores prácticas entre países. Todo esto con el fin de mejorar la calidad de la atención provista en salud mental y promover el respeto a la dignidad de esta población. Actualmente la Fundación Rey Ardid y el Hospital Servet de Zaragoza, España son nuestros principales enlaces. A nivel local y regional, la Organización Panamericana de la Salud ofrece apoyo técnico y económico para actividades que promuevan el modelo de salud comunitario.

¿Existe coordinación entre estos actores? ¿Trabajan alineados como se establece en la Declaración de Paris?
Sin coordinación no sería posible lograr los objetivos de ambas partes. (Nota: nosotros no nos guiamos por la Declaración de Paris, sino por la declaración de Alma Ata, declaración de Caracas, lineamientos de la OEA y normativa/legislación nacional). La coordinación se da desde un nivel intrainstitucional y a nivel de sectores gubernamentales, ong´s y la población base.

¿Hay algún tipo de descentralización y/o participación de los gobiernos locales?
El proceso de reforma del sector salud declarado por la ley de Salud 42-01, ha conllevado a una serie de acciones para lograr la descentralización de los servicios y separación de funciones de los distintos actores implicados. A nivel de salud en general, se ha logrado un buen avance en el proceso, con respecto a salud mental, se ha iniciado, pero aún es tímido por el mismo proceso de transición que conlleva la descentralización. El modelo de atención en salud mental integrado en Atención Primaria es nuestra meta, y las acciones enfocadas al fortalecimiento del rol comunitario que se realizan en nuestro programa forman parte del proceso de cambio.

¿Cuál es el mayor proyecto de salud mental en RD en estos momentos?
El mayor proyecto de infraestructura actual con el cual estamos trabajando, la unidad de salud mental del Luis E. Aybar, representa gran avance para favorecer la equidad en los servicios y el fortalecimiento de servicios comunitarios. Este proyecto se une al Centro Comunitario de Salud Mental de Gualey, el Hospital de Día del Moscoso Puello y la Unidad de intervención en crisis del H. Moscoso Puello, esto significa alto progreso para la provisión de servicios de esas áreas.

A nivel comunitario, se promueven las asociaciones de usuarios/as y familiares, que puedan representar este grupo vulnerable y que sus voces sean escuchadas. También proyectos de uso del tiempo libre en adolescentes, se utiliza en estas comunidades para fortalecer factores protectores en la juventud que reduzcan el riesgo de comportamientos antisociales y criminales.

¿Hay alguna información sobre la salud mental de los haitianos que llegan a RD?
Información sistematizada desde el nivel gubernamental sanitario no existe, por las limitaciones en los sistemas de información, entre otros elementos sin embargo, lo primero es que los/as haitianos/as tienen derecho a servicios de salud, tanto física como mental, personalmente entiendo que se inclinan más a buscar servicios de tipo físico.

¿Cómo afecta la política dominicana la salud mental del pueblo?
La salud mental tiene que ver con la sensación de seguridad y bienestar que experimentan las personas, a su vez las condiciones políticas –y de otro tipo- tienen una relación directa con este tema. Las acciones políticas pueden generar/promover o limitar oportunidades básicas para las personas, como el alimento, la vivienda, la educación, la salud entre otras, sin las cuales las personas son altamente vulnerables a trastornos mentales, discapacidad y comorbilidad con otras enfermedades físicas.

¿Cuáles son los datos, hechos, estadísticas más curiosas o chocantes que has encontrado en tu trabajo?
En el lado positivo, somos uno de los pocos países de Latinoamérica que tiene una ley de salud mental especifica (Ley 10-06), la cual esta adaptada a los convenciones, protocolos y tratados internacionales de DDHH para la protección de la personas con enfermedad mental.

Además somos uno de los países de Latinoamérica que ha logrado reducir el presupuesto que se da al Hospital Psiquiatrico del Padre Billini (50%) –como parte del proceso de descentralización y fortalecimiento de la SM en atención primaria.
En el lado de necesidad de mejorar:
-Que a la salud mental se le dedica menos de un 1% del presupuesto de salud (0.38).
-Que en nuestro país solo un 7% de personas tienen acceso a psicotrópicos.
Datos tomados del WHO AIMS, OPS; OMS, SESPAS, 2008.

¿Tienes alguna anécdota de tu trabajo que puedas compartirnos?
Hace unos años visité a un joven de 14 años a su hogar. Este está diagnosticado con una esquizofrenia desorganizada, la cual lo mantiene desconectado de la realidad la mayor parte del tiempo. Su madre, a pesar de sus limitaciones económicas y físicas, se mantiene abnegada a darle todo el apoyo necesario. Ese día yo vi lo difícil y triste de las enfermedades mentales, pero también vi el valor de su familia y de la comunidad que no rechazaba al joven después de haber recibido psicoeducación en el tema. El joven esta estabilizado al día de hoy, con sus descompensaciones propias de la enfermedad, sin embargo, visita al Hospital de Día y recibe atenciones que han mejorado la calida de vida suya y de su madre.

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Cristabel en FB

enero 23, 2010

El bautizo

Un mes atrás estuve en un bautizo. Hacía ya un tiempo que no entraba en una iglesia y esta, en Kicukiro, tenía una disposición extraña de las butacas: los asientos estaban colocados en sentido perpendicular a la nave central (posterior a eso visité la iglesia de San Michel y la disposición fue más rara aún: radial con el atrio en una esquina). En cierto modo la disposición perpendicular hace que todos estemos más o menos cerca del cielo, o al menos de su representante en el recinto mortal. Como si no hubiera que hacer fila larga porque hay varias puertas de entrada o que no hay que arrodillarse y gastar los huesos para ver a linda.

El cura que presidía la ceremonia, como era de esperarse, era "de color" (Berlusconi diría "bien bronceado"). La celebración fue en lengua local, lo que favoreció mis divagaciones, y en ellas llegé a mi infancia y recordé al Padre Severino. El P. Severino era el único sacerdote negro entre los blancos, españoles de la “secta escolapia” (como sugiere Arturo Belano de su escuela, la calasanzia puede ser íntima del Opus Dei).

Severino falleció en Junio o Julio del 2009. Mi madre me lo contó y tuve que BUSCARLO ONLINE PARA CREER. A pesar de cualquier rabieta que un infante puede tener (como la que me contó Tena sobre el intento de asesinato con cuchillo de plástico) recuerdo de buena forma al P. Severino. Casi como un cuadro impresionista, con trazos llenos de luz que confunden de cerca y que de lejos maravillan. Él nos daba clases de arte (los escolapios no lo dejaban dar ciencias o letras) y nos provocaba a imaginar cielos anaranjados hechos con tempera, o colinas hechas con habichuelas y guandules, o relieves mitológicos hechos con las láminas de seguridad de aluminio de las latas de leche Nido. Recuerdo una vez me intentó convencer de tomar el camino del Señor; y también recuerdo la misa para niños que hacía en una iglesita a 300 o 400 metros del Colegio. Recuerdos que se diluyen en los ríos que llevo detrás de los ojos.

Severino era un hombre bueno.

Recordarle me hizo pensar en el marco espacial en el que me movía cuando niño, con un centro definido entre la Avenida Lincoln y la Máximo Gómez, el Malecón y la Avenida José Contreras, con regulares excepciones hasta la Avenida 27 de Febrero para comprar 4 panes de 5 pesos en el Supermercado Nacional. Ocasionalmente las excepciones incluían ir al Conde o al Ensanche Ozama con mi abuela, para comprar café o para visitar al abuelo. La excepción extrema era Alma Rosa I, donde viven mi otro par de abuelos.

El bautismo me hizo recordar también las fotos de mi propio bautismo. Recuerdo a tío Heri con bigotes (creo) y mi madrina con vestido blanco. Recuerdo mucha gente sonriente. Recuerdo la típica foto dominicana del niño encuero en una batea plástica.

La ceremonia de bautizo llegó a su fin y yo desperté cuando vi al cura desaparecer. Como si hubiera terminado el hipnotismo. Él desapareció rápido y sin mirar atrás, como viento cortado por una espada.