abril 22, 2008

Conjetura sobre el ‘Social Mix’ en la tierra de Duarte

A pesar de ser discutido como concepto, el social mix planificado ha sido defendido por décadas y tiene varias metas (Sarkissian, 1976) que al final buscan la armonía entre los distintos sectores, el desarrollo y nuevas oportunidades para los niveles inferiores, estabilidad social y equidad en la calidad de vida.

Es extraño tener que hablar de mix social en una tierra donde los padres de la patria son –visualmente– de tres orígenes raciales distintos. Sin embargo, luego de años de una quasi-dependencia y/o relatividad económica internacional, y con un alto nivel de transculturación, nos encontramos frente a una sociedad cuya evolución no es la de una integración purista; es una polarización social que nos transfigura en una colectividad artificial diferenciada.

Esta sociedad es una en la que aplicaría lo que muchos estudios ya realizados en países desarrollados comprueban: en teoría el mix social es posible, en la práctica es difícil. Esto no sólo por el hecho en sí, sino por la voluntad de los involucrados (Collison, 1963), quienes pueden en primera instancia estar de acuerdo, mas preferir de forma diversa al momento de la verdad.

En adición, la voluntad política no da abasto debido a la relación problemas/tiempo.

Sin embargo existen algunas observaciones importantes (analizadas y sintetizadas de Sarkissian, 1990) que se basan en una posible futura auto-evaluación y re-direccionamiento de valores en las diversas estructuras politi-socio-económicas:

1. Es necesario el uso de fuerzas no económicamente dirigidas; es decir, de una decisión definida en el tiempo.
2. El desarrollo residencial mixto hecho por el sector privado depende ampliamente en la visión del emprendedor. A esto se suma a favor el apoyo/regulación del sector público. (Smookler, 1976)
3. El diseño y aspecto físico del barrio, la ciudad y el entorno en general son factores importantes en el nivel de satisfacción de los residentes. Cuando favorables, estas condiciones pueden hacer dejar a un lado ciertas diferencias sociales. (Massachussets Housing Finance Agency, 1971)
4. Las condiciones de los bordes entre población definen niveles de privacidad y vulnerabilidad entre los grupos.
5. Las facilidades comunitarias e infraestructuras/servicios deben estar disponibles para todos los residentes. Las facilidades prioritarias son aquellas que sirven a las personas de bajos recursos.
6. Reconocimiento de la necesidad de mayor inversión para la satisfacción de las diversas exigencias.

Todas estas observaciones se proponen delante de un escenario “seguro”. Este escenario es transversal, y debe ser prioritario en paralelo con la jerarquía establecida para las anteriores observaciones.

En conclusión, la puesta en escena de esta obra no es fácil, pero pienso es un camino que se puede recorrer.

abril 07, 2008

Hacia dónde con el INDETUR?

Una crítica constructiva sobre una participación integral en el sector turismo

Luego años de crecimiento regular del sector turismo en República Dominicana, llega el momento de la metamorfosis: la planificación del turismo llevada de manos del sector público y del sector privado.

El sector privado es el eje motor del turismo, y la inversión extranjera es espíritu santo que hace realidad sueños, y que sigue convirtiendo nuestras costas en el sueño de muchos turistas. Con una Secretaría de Turismo consciente del efecto encantador de nuestras riquezas, las puertas están abiertas a la expansión.

El Instituto de Desarrollo Turístico es un paso hacia una interacción íntima entre ambas partes, donde cada una tenga un papel importante, y donde los intereses se encaminen a un bien común. Conociendo que el Sector Turismo representa cerca de un 30% de la economía nacional (tanto en actividades directas como indirectas), este interés debe tener como meta no sólo el bien común de dichas partes, sino el bien en el sentido más amplio: el bien nacional; o más claramente, el desarrollo nacional.

Sin discutir la obvia necesidad de la inclusión de la Secretaría de Medio Ambiente en el “Consejo Directivo” y la participación de los Ayuntamientos, el tema queda todavía en suspenso. Pero no es un suspenso cualquiera, es un suspenso que puede convertirse repentinamente en terror al advertir que, a pesar de la importancia del nuevo INDETUR, no hay un elemento de control y/o participación de la sociedad civil.

Es fácil distinguir que dicho Consejo fue concebido pensando hacia la construcción, infraestructura y comercialización de bienes. Con la inclusión a último minuto se abre un poco. Sin embargo la responsabilidad nacional sigue estando centralizada, sin un consenso real.

Asonahores es una figura relevante en el sector. Pero hay muchos hoteles –medios y pequeños– que aún no pertenecen a dicha asociación. Por otro lado, ¿qué papel –que no sea pensar en dinero– juega la Asociación de Empresas Turísticas Inmobiliarias? Estas asociaciones mantienen una estabilidad e intereses que superan los gubernamentales. ¿Dónde quedan las asociaciones de empleados, vendedores, y la representación comunitaria?

En conclusión, el Consejo Directivo del INDETUR debería incluir una figura “Defensora del Pueblo”, a fin de prevenir el monopolio privado, reducir la discreción y ejercer la gobernanza de ‘tres poderes’. Esta figura sería –teóricamente– la pieza de balance, responsable de acusar la responsabilidad sobre las decisiones y comprometida con la transparencia, en un sector rodeado de una imagen de corrupción. El objetivo no debe ser que ganen todo sólo unos, el objetivo debe ser que ganemos todos un poco.


abril 02, 2008

Un gran país en proceso de desarrollo. Comentarios de una breve experiencia en Turquía.



La Turquía es un país extraño para un latinoamericano normal. Ubicado en el límite entre Europa y Asia, a pesar de la historia, no existe una idea clara sobre qué es o qué hay.

Así llegué con los pies y mente ignorantes a la tierra de Atatürk –y del por mi leído Pamuk–, pisando la gran Estambul. Con el dato aproximado de una ciudad de cerca 15 millones de personas, puedo decir que la impresión es abrumadora desde que el tráfico extiende la ruta aeropuerto-centrociudad.

La peatonal Istiklal y la Plaza Taksim rellenas hasta el tope en un frío fin de semana son simples señales de que es una marea humana. Edificios de hasta 11 pisos luego de alejarse hora y media desde el centro de la ciudad… Una mirada desde la torre Gálata o del Bósforo desde el Palacio Topaki pueden saturar una mente normal. Entonces es necesario tomar un çai (té).



Sin embargo, de costado ­–pero muy cerca– están otras realidades que más bien se acercan a la relajada Latinoamérica en lugar de a los estrictos vecinos europeos. Con parajes interiores rodeados de siglos de historia, el turismo se hace dueño de los turcos generando una macro-economía para los pequeños empresarios. Los antecedentes árabes se sienten en la cantidad de mezquitas, pero la gente accede –sin exagerar– al doble sentido, a la crítica de temas de vulgo, al uso del teléfono móvil mientras se usa el velo negro de dama fiel de Alá. Imposible discutir sobre Atatürk, padre de no sólo de una nación sino de un nacionalismo único –pienso– en el mundo.

De casi 71 millones de personas, un 70% está en condiciones aceptables, porque viven “en la ciudad”; a pesar de esto se siente el calor de la gente, la camaradería… La tierra de la luna y estrella sobre sangre arroja caras sonrientes y ancianos labradores de su propia jubilación en la tierra. Niños que juegan por la calle. Adultos que apuestan en su backgammon o al “dominó turco” olvidándose del tiempo y disfrutando la vida. Me recuerda mi tierra. Incluyendo las sonrisas desdentadas. Es la belleza del incompleto.

Siluetas de la tierra - Siluetas del hombre

Exagerado resumen gráfico de 10 días en Turquía
Gran Teatro de Efeso

Piscinas de travertino en Pammukale

Formaciones rocosas tipo "hongo" (?) en Kapadokya

Pidgeon Valley en Kapadokya

Iglesia y Fábrica talladas en la montaña (Ala Kilise, Bezirhane – Kapadokya)